"Ellos dicen: ¡hagamos pagar al capital! Pero si el capital paga demasiado, acabará por irse"
Sebastián Piñera, es el candidato presidencial de partido político, Renovación Nacional (obviamente no estoy ablando nada extremadamente raro), y por lo demás es uno de los candidatos mas cuestionado en su actuar político por el echo de poseer una gran cantidad de empresas, que a la hora de que llegase a ser presidente se verían muy beneficiadas sus empresas.
Pero dentro del mundo de la política esto no es muy raro, ya es sabido que el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, al igual que Piñera es dueño de un canal de televisión, lo cual es una claro manejo de los medios de comunicación, ósea ambos se presentan frente a una sociedad, por ser tipos de un carisma muy encantador, y presentarse ante los medios de comunicación como tipos muy afables, y encantadores ante cualquier persona. Dentro del mundo de la política que un candidato sea muy afable no es muy raro, pero lo característico en el anterior, es que este se presenta aun mas, se podría decir casi como una persona de calor popular, y este es precisamente el tema que queremos tocar, el carácter populista que ha adquirido el mismo.
Sin irnos muy lejos, y ubicándonos en un echo netamente actual, nos trasladaremos hasta Francia, donde su presidente Andrés Sarkozy, también era un candidato por la coalición de derecha, el cual, al igual que Sebastián, se presentaba con un carisma muy particular frente a las cámaras de televisión.
Empero, su carácter populista no solo se resume en una bonita imagen y un gran carisma, sino más bien aquí trataremos y ahondaremos en su programa político populista (algo netamente raro para candidatos de derecha) y como este se presenta y se traduce en una claro modelo, de nueva forma de hacer política, para los candidatos de derecha de nuestro país.
Primero comenzaremos diciendo que, el carácter populista de los partidos políticos, son mas que nada rastreables hasta los partidos políticos de tendencia de izquierda (esto no a modo de critica si no mas bien como una característica de los mismos) y esto es porque mas que nada los partidos de izquierda han sido quienes se interesan por dar privilegios a las capas o clases menos acomodadas, o mas bien mas explotadas, pues bien, Sarkozy no se ha mostrado reacio a denotar que ha hecho suyo el carácter de populismo de izquierda, para proyectarse como un programa político, es mas ya que no ha mostrado resentimiento en decir que fue y es un gran lector de Gramsci, y además de declarar que ha hecho suya la ideología del teórico marxista Italiano.
Pero esto no queda ahí, ya que en su gobierno (el actual de Francia) dentro de su administración política podemos encontrar no solo ministros de derecha, sino también de centro, y lo aun mas sorprendente, que junto a el se encuentran trabajando políticos socialdemócratas, lo cual se denota y se traduce en una clara estructura de gobernancia tecnocratica, en donde no prima la gobernancia de un partido político por idealismos intrínsecos, de orden estructuralista, sino en una clara formulación de una gobernancia en pro de la mantención de los status quo de el organismo de estado, y de manera que este no sea ni critica ni desarticulado en su actuar netamente acefaleada, y mas bien una gobernancia de consenso mediocre. Con lo cual logra desequilibrar los tira y afloja acostumbrados a la política, de manera de lograr imponer y mantener su modelo derechista, que por supuesto va por bajo todo tipo de programas políticos, si dejar de denotar que la tecnocracia solo supone el solucionamiento de los problemas bajo modelos estructurados, sin crear un nuevo amoldamiento al modelo de política y sociedad chilena.
El claro fracaso de la izquierda constituye en primer lugar una derrota intelectual. El hecho de no haber producido, por inmovilismo, por quiebra de los sectores populares o por incapacidad, una nueva teoría política para construir un mundo más justo, cuando todas las estructuras de la sociedad han resultado transformadas en los últimos quince años por el brutal desmoronamiento de la Unión Soviética y el impulso devastador de la globalización neoliberal, ha terminado por resultar suicida. La izquierda ha perdido la batalla de las ideas. Y eso después de que su experiencia gubernamental la llevara a bloquear salarios, cerrar fábricas, eliminar empleos, liquidar las cuencas industriales, y privatizar parte del sector público (principal perdida).
Este modelo, que a logrado desbaratar a la izquierda francesa, no es tampoco un modelo nuevo, ya que lo podemos rastrear al mismo, Richard Nixon, quien en 1968, perfeccionó su discurso glorificando a una “mayoría silenciosa” que ya no soportaba
más ver su país presa del caos. Acababan de producirse dos asesinatos políticos (Martin Luther King y Robert Kennedy), y la ofensiva de los comunistas vietnamitas, lo cual significó que Estados Unidos había perdido la guerra de Indochina. Nixon invitó entonces a sus compatriotas a escuchar "una voz tranquila en medio del tumulto de gritos. Es la voz de la gran mayoría de los estadounidenses, los estadounidenses olvidados, los que no gritan, los que no manifiestan. No son ni racistas ni enfermos. No son culpables de los flagelos que infestan nuestro país", claramente un discurso mediocre y de un claro doble sentido político, una cuasi suerte de gatopardismo político. Politiquismo que también ha seguido Bush en sus campañas.
Don Piñi y su nueva jugada.
Todo aquel que haya visto durante el ultimo tiempo los noticiarios, podrá aprecia, como el mismo Piñera a sido uno de los mas enfáticos en apoyar una medida populista que ha propuesto el cardenal, ¿raro? Mas bien no, porque si analizamos lo anterior y lo analizamos sobreponiéndolo sobre la candidatura de piñera, podremos rastrear muchos de estos márgenes a Sarkozy, en el abanderado presidencial nombrado anteriormente.
Perfecto manejo de noticieros, de campañas, así como un gran manejo popular de la gente, y sin contar de la gran presencia imponente ¿o acaso alguna ves has visto mal en una foto a Sebastián? Claro que no, por que ahora no es raro dentro de los políticos, el tener asesores de imagen. Si hasta la presidenta lo tiene.
Ahora analizando el tema de las pseudos propuesta populista apoyada por el susodicho, si bien podemos decir que la iglesia fue la gran precursora (aparte de economistas, ahora hay curas rojos.) debemos denotar que la iglesia es carente de propuestas populistas, ya que las suyas mas bien parecen muchas beses chistes mendigantes, por que denotemos que el salario mínimo ético, es mas bien una mantención por parte de el estado. y en ves de hablar de una mantención, debería hablar de la desigualdad en la desigualdad de la distribución de la riqueza, lo suyo párese mas bien un discurso paternalista, de manera de no enojar a los empresarios los reales culpables de la pobreza.
Si bien piñera habla de un salario mínimo ético ($280.000.) el habla que el dinero tiene que ser puesto por el estado y no así por lo empresarios, que deberían se realmente los que suelten el billete. Pero mientras los de la derecha reparten todo lo del estado, los del otro lado, los de la gobernancia (PS), dicen, “hasta cuando la misma cantinela de pedirle al estado que financie todo” (Camilo Escalona) y eso que denotemos que producto de la huelga de la minera la escondida y la anterior de Codelco, el precio de el cobre se ha incrementado enormemente, y sin nombrar por supuesto que según “el Mercurio” las exportaciones industriales crecieron un 18% mas durante el año, y aun así nos siguen diciendo que no hay plata.
Empero, será un tecnocratismo político de corte populista la jugada de piñera, pero también debemos tomar en cuanta lo siguiente. ¿Quién, trabajaría por un salario bajo que el de el salario mínimo ético? Y por lo demás ¿Qué pequeña y mediana empresa estaría en económicamente preparada para pagar dicho sueldo? Encontrando como solución próxima, que lo único que buscan nuevamente los políticos de derecha es reventar toda empresa emergente, de manera que no existan nuevos empresarios, y el mercado vuelva nuevamente a sus manos.

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