
Si bien hablar de una visión mas amplia en frente de la homosexualidad, suena real y relativamente extraño, por el echo de que esta concepción aun se presenta como tema tabú, dentro de lo que podríamos llamar la cosmovisión actual, empero hablar de una familia (lo que en la actualidad se entiende por familia, padres e hijos) es algo que de el solo echo de pensarlo suena relativamente grotesco, ya que como es bien sabido dos personas de el mismo sexo no pueden ni están hechos biológicamente para reproducirse, pero aun así hoy en día hay matrimonios que son infértiles, y a estos se les presenta, la opción de poder adoptar hijos, pero aun así esta adopción por parte de personas o parejas homosexuales es algo obviamente negado (por el estado), pero esta visión de familia que adopta el estado, está institucionalizada por la reproducción de esquemas y estructuras familiares, y uno de sus acérrimos defensores es la iglesia, con su argumentación de valores sociales, aun así resulta ridículo pensar que esta adopción de valores es una adopción de carácter voluntarioso y personal, sino mas bien soy enfático en señalar que estos valore son mas bien impuestos a la fuerza por las mismas estructuras reproductoras de ellos (que por cierto les convienen que se mantengan) ej. TV, iglesia, estado.
Es así como, podemos apreciar que la iglesia es quien mas defiende los valores familiares, y es la que compone la mas persistente oposición a todo lo que signifique unión entre dos personas de un mismo sexo, ya que esto es total y completamente opuesto a cualquier estigmatización de la pluralidad sexual, en donde en una familia “normalmente” compuesta, se aprecian siempre una contraposición de fuerzas o poder, conjugándose siempre entre la dualidad discursiva que presenta la iglesia (bueno-malo, oscuro-claro, rico-pobre, hombre-mujer) por que para que el uno exista debe haber una clara subyugación del otro y de esta manera siempre podrá existir una parte dominante por sobre una parte dominada, y por que no decirlo, una parte buena y una claramente mala.
La homosexualidad, en su correlación de fuerzas, crea una visión grotesca y de chocante neutralidad (ya sea de fuerzas o de superioridad) ya que al no existir un hombre y una mujer (como parejas entre si) destruye toda esta discursividad de lucha entre estos de poder-fuerza, desplazándola a quedar una estrecha relación de neutralidad, y por lo demás destruyendo la concepción ritualista de roles que procrea la “familia religiosa”.
Esta neutralidad de fuerzas es la que mas podría influencia a un niño, ya que al no existir una clara dominación o subyugación de uno hacia a otro, el niño crecería en un claro ambiente, libre de toda concepción de poder. Si a esto le agregamos que el encantamiento del poder siempre se trata de mantener por la vías de la fuerza, (ya sea la ejercida por la del hombre hacia la mujer) también podríamos hablar de una completa desaparición de esta violencia hacia el mismo niño, desarrollándose como un ser carente de cuotas de violencia gratuita que lo estigmaticen.
Ahora si analizamos la perdida clara de estructuras de roles (madre-padre) podemos aprecia que dentro de esta familia, perdería todas estas matrices, estigmatizantes de los roles auto impuestos, e impuestos por los demás (como el echo de ser: buen padre o tener instinto maternal). Se perdería la imperante necesidad de un padre y una madre, por lo demás destruyendo la visión de sexualidad subyugada de la mujer, y por supuesto una clara perdida apreciación, de este nuevo sujeto ante los roles que trata de imponerle la sociedad como sujeto engranaje de una maquinaria capitalista, desarrollándose este con una cosmovisión de roles y poderes por sobre el nivel de entendimiento de cualquier persona que instucionalise los roles morales actuales de familia.
Ahora, lo relativamente malo dentro de esta nueva concepción de familia, y por ende destructora de la estructura pilar de la sociedad moderna, es el echo de la estigmatización que crearía, la actual sociedad frente al echo de que un niño creciera dentro de un núcleo familiar despojado de toda una concepción de sexualidad heterosexual. Realmente no soy un psicólogo, así es que no podría señalar si se infundaran traumas dentro del niño, pero lo que si puedo señalar y me atrevo a hacerlo es toda la estigmatización que se crearía en torno a estoa nivel de mirada social, creándole toda un estigma a este niño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario